lunes, 6 de marzo de 2017

Qué atrevida es la ignorancia

Todos los que disfrutamos del fototrampeo conocemos los riesgos de dejar la cámara en el monte. Mi primera cámara de fototrampeo ha fallecido recientemente a causa de un personaje que se esmeró en romper el pitón que la sujetaba al árbol, y golpearla repetidas veces con una piedra, dejándola a escasos metros de donde se encontraba colocada. Desconozco si este individuo pensaba que así se perderían las fotografías, afortunadamente las he recuperado. La cámara inservible.

Lo cierto es que a pesar de esta circunstancia, el sitio elegido para la colocación de la cámara era un claro paso de fauna, jabalí (Sus scrofa), corzo (Caprelus caprelus), zorro (Vulpes vulpes), tejón (Meles meles) y lo que podría ser un lobo (Canis lupus), pero lamentablemente en la fotografía no sale la cabeza, se aceptan opiniones sobre si es o no un lobo.

El título de la entrada va a en relación a dos aspectos, el primero al desconocimiento hacia el fototrampeo, ignoro si el individuo que tuvo la idea de destrozar mi cámara fue porque lo cacé a él haciendo algo que no debía, o si pensó que la que se encontraba haciendo algo de moralidad dudosa era yo. En la mayoría de los casos las personas que no se encuentran relacionas con el mundo de la naturaleza ignoran lo que es una cámara de fototrampeo y sus utilidades, una lástima como la mayoría de los temas relacionados con la fauna. En segundo lugar, y en relación al título quería hacer mención al tejón, uno de los grandes desconocidos. En el tiempo que llevo trabajando en el campo de la educación ambiental, la mayoría de los niños no sabe lo qué es un tejón, y aún peor lo asocian, y lo confunden con el mapache (Procyon lotor). Resulta increíble dar educación ambiental en los colegios de los pueblos, y que haya niños que no sepan cómo es un corzo. En mi opinión, no podemos salvar nuestra fauna sin una educación ambiental de calidad, que comience desde jóvenes y enseñe a respetar la naturaleza, yo lo intento 5 días a la semana con los más pequeños.


Os dejo con las últimas imágenes de mi Moultrie, la fecha y la hora no corresponden con la realidad, son del pasado Diciembre (2016). Y espero vuestras opiniones sobre si es un lobo o no...















Laura Aduriz Sarabia


martes, 10 de enero de 2017

De la admiración al odio, el lobo ibérico

Cuando sientes pasión por algo consigues transmitirlo a las personas que se encuentran a tu alrededor, familia y amigos. Tanto es así, que al final despiertas en ellos una curiosidad, en mi caso esta afición es la fauna, como dice mi padre “mis bichos”. He logrado que mi hermana vaya mirando al cielo cuando viaja, y diga ilusionada a sus compañeros eso es un milano, mira la cola, eso en cambio es un ratonero, sólo lo sé por las veces que mi hermana lo repite cuando los vemos desde el coche.

Por esa razón esta mañana cuando mi  padre ha llegado a casa me ha dicho, he leído una noticia en El Diario Palentino, que no te va gustar, después te lo compro. El titular de dicha noticia es el siguiente: “El Gobierno Regional abaratara el precio para la cacería del lobo”. En ella se explica que para la próxima temporada de caza a parte del precio de la caza del lobo, también se ajustarán los pagos por daños a 15 días, se aumentarán los desbroces para que tengan menos refugios, y en los aguardos se permitirá algún tipo de cebo.

Los carnívoros siempre han sido una fuente de admiración para el ser humano, convirtiendo esta admiración en miedo hacia estos animales. En la actualidad casi todos los grandes carnívoros afrontan grandes problemas de conservación.

A lo largo de la historia este odio hacia los carnívoros ha ido aumentando, también transformándose en poderosos trofeos de caza, como el oso. En los años 50 se crearon las Juntas de Extinción de Animales Dañinos (Alimañas) en las que se pagaba dinero por cada carnívoro eliminado.
Por un lado en la problemática del lobo tenemos al sector ganadero, que defiende su oficio, no quiere decir que la convivencia con el lobo sea imposible, decía Ángel Cabrera “ Ni el más entusiasta conservacionista puede negar que los animales predadores causan daño en los animales domésticos, sobre todo allí dónde se les ha privado de sus presas naturaleza, pero tampoco puede negarse que casi siempre se exageran un poco esos daños”.

En otro lado tenemos al sector cazador, que piensa que los carnívoros acaban con la caza, por lo que sin carnívoros que se coman a las presas, como por ejemplo las perdices, tenemos entonces como consecuencia directa que habrá más perdices. Parece lógico, un símil seria como ocurrió con la creencia de que era el Sol el que giraba alrededor de la Tierra, y no la Tierra alrededor del Sol. Parecía evidente, era el Sol el que salía por el Este y se ponía por el Oeste. No tenemos que dejarnos guiar por opiniones sin argumento, sin ningún tipo de experimentación científica.
En este artículo se cita además que los daños provocados por ataques de lobo al ganado están siendo semejantes a los de 2015, lo que no se menciona es que el cupo de lobos este año era superior, lo que demuestra que la caza del lobo tampoco soluciona los ataques al ganado, como lo afirman algunos estudios.

Además, los carnívoros regulan los ecosistema, un ejemplo son las poblaciones de ungulados, donde eliminan rápidamente a los animales enfermos, reduciendo de esta forma el contacto con otros individuos, disminuyendo las posibilidades de contagio.
Los cazadores no pueden regular las poblaciones de ungulados de la misma forma, puesto que los criterios de selección de los lobos son distintos a los de los cazadores.

Con esta entrada sólo quiero hacer reflexionar a cada lector sobre la problemática del lobo, cuya solución no es el exterminio de la especie. Como fotografía os dejo una de las últimas sacadas con mi cámara de fototrampeo, antes de ser golpeada y destruida por algún salvaje (humano). Se aceptan opiniones sobre si se trata de un lobo o no… La foto fue hecha a principios de Diciembre.



Bibliografía

LACASA,M-LOZANO,J (Editores), 2016, El libro de los carnívoros. 350 p. Ed. Photodigiscoping. Barcelona

Laura Aduriz Sarabia

lunes, 2 de enero de 2017

El concepto de especie

La ascendencia común es el núcleo de la mayoría de los conceptos modernos de especie. Los miembros de una especie deben poder rastrear su ascendencia hasta un punto común. La especie, por lo tanto, debe ser el grupo más pequeño distinguible de organismos que compartan patrones de ascendencia y descendencia. Otro criterio importante es el de la comunidad reproductora. Los miembros de una especie deben formar una comunidad reproductora que excluya a los miembros de otras especies.

El concepto de especie inspirado en la teoría evolutiva de Darwin que se ha extendido más en la actualidad es el concepto biológico de especie, en el que una especie es una población reproductora de individuos que tienen una ascendencia común y comparten caracteres de variación gradual.
Una de mis especies favoritas, y con la que quería comenzar el año es el Milano Real (Milvus milvus). Los milanos reales son de las rapaces más fácilmente reconocibles por su cola ahorquillada y profundamente escotada, es decir en forma de cola pez. Se distinguen de los milanos negros (Milvus migrans), en que esto presenta un plumaje más oscuro, un tamaño más pequeño, alas y cola proporcionalmente más cortas, extremos alares más anchos y cola menos ahorquillada.

Durante el invierno llegan un gran número de ejemplares invernantes procedentes del norte de Europa, aunque en la península ibérica también hay residentes, que durante el otoño y el invierno parte de la población parece desplazarse hacia el sur. La alimentación de esta especie es muy variada, desde pequeños mamífero a ratas o comadrejas, también pájaros de todos los tamaños hasta del tamaño de una urraca o una paloma torcaz, algunos anfibios y reptiles, carroña e insectos. Si puede también  roba alimento a otras aves.

Aparentemente las parejas se mantienen fieles por años si sobreviven, llegando a tener cada pareja su propia y característica rutina durante la reproducción. El mismo territorio del nido se usa año tras año y puede alcanzar 10 km de diámetro, pero si concurren en la zona varias parejas su extensión se reduce considerablemente.

Durante estos meses son fácilmente observables sólo tenemos que alzar nuestra vista al cielo y admirar su batir de alas lento y pausado, incansable siguiendo una línea y explorando el suelo.

Os dejo con mis mejores fotografías de este maravilloso animal, espero aumentar pronto la colección.





Feliz Año!

Laura Aduriz Sarabia